Si lo presionas demasiado te arriesgas a perder la venta y si no lo presionas se va con la competencia. Es necesario hacer venta dura, es algo que tienes presente. Pero para  presionar debes asegurarte de que  el cliente no se sienta acechado.

Quizá te preguntas ¿cuál es el momento y forma adecuados para conseguirlo?

Este se hará evidente ante tus ojos si has tomado desde el inicio una postura de apoyo hacia tu futuro cliente, si él puede verte como amigo, si desde el comienzo ambos han pensado que aquello que esta por adquirir y que tu ofreces es una solución.   De ser así,  tu insistencia será de la misma calidez de la insistencia de un amigo que aconseja la toma de una decisión ante una situación no deseada y él lejos de sentirse incómodo, se sentirá cuidado y tú sabrás cuando es el momento justo para cerrar.

Ahora, ¿qué debes hacer si tienes tantos prospectos que resulta imposible aprender cada detalle en lo que respecta al trato?: Los clasificas con VCC. Sólo así sabrás desde el comienzo si tu prospecto es eterno o tienes frente a ti una futura venta.

Si lo haces sabrás lo que debes hacer para siempre conseguir el mismo resultado.

En el otro extremo, tu atención descuidada le hará creer al cliente que es sólo es uno más del montón  y bastará un poco de presión de tu parte en el cierre para que te vea como cualquier vendedor ambicioso que sólo piensa en su dinero, así cambiarán de opinión sobre tu producto y tu persona.

Y aún cuando pienses que su cambio de opinión es errado, no lo harás cambiar de parecer.

Es por eso que VCC te ayuda a lograr tus metas, su uso facilita abordar a cada futuro cliente de forma personalizada, tomando en cuenta desde el nivel de prioridad que este tiene para ti, el perfil del cliente hasta la mejor manera de interesarlo, entre muchas otras funciones.

No permitas que se te escape otro prospecto ¡Gana la venta!

Hazlo simple, hazlo con VCC