Para que una venta se lleve a cabo, antes de que el vendedor levante el auricular o salga a su cita, la fuerza de toda tu empresa está impulsando tras bambalinas. Inviertes en mantener a tus clientes interesados con publicidad efectiva, y más con tal de seguir ocupando un lugar entre tus clientes y futuros compradores. Cuando has conseguido su interés tienes un prospecto, al que hay que dar seguimiento hasta el cierre. Esta labor no puede ser llevada a cabo por cualquiera.  Por ello hemos clasificados los tipos de vendedores para ti:

Cuando un prospecto pasa a ser atendido por un vendedor, aun cuando parezca que es abordado por primera vez por él, antes de que el prospecto tenga el producto en sus manos y tú el dinero en tu cuenta, ha ocurrido una serie de labores que podrían parecer vanas si el vendedor echa a perder la venta. 

Por eso él área comercial de una empresa es una constante fuente de estrés, el control de la fuerza de ventas no siempre es sencillo y menos cuando no se dispone de una herramienta de fije una pauta para cada vendedor.

Conoce los tipos de vendedores e identifica a tu fuerza de ventas: 

  • El Conformista: que sólo hace lo que está a su alcance sin esforzarse más allá de lo que cree que es justo.
  • El Estresado: vende azarosa y desordenadamente, arremetiendo hacia los clientes sin saber trabajar en orden, dando la ilusión de que trabaja muy duro con pocos resultados.
  • El Miedoso: ofreciendo algún resultado sólo si lo presionas, y cuando te ve, si no ha logrado nada se derrumba, y se congela cuando le preguntas; ¿cómo vas?
  • El Práctico: vende fácil, tiene buenos argumentos, hace migas con los clientes, vende sólo mientras tenga medios suficientes, pero si tiene un problema no contemplado, colapsa.
  • El Lógico: siempre te dice las excelentes razones por las que no es su culpa que las ventas estén bajas. 
  • El Iluso entusiasta: jamás pierde el ánimo aún cuando no ha vendido nada, no tiene un plan, no tiene suficientes prospectos, o prospectos verdaderos, pero lo suyo es tener el ánimo arriba.
  • El Entusiasta objetivo: vende. Tienen experiencia y estrategia, usa herramientas que facilitan su trabajo sin perder tiempo en papeleo o programas, con excelente orden en su trabajo, dedicado exclusivamente a vender.

Pareciera que no hay forma de controlarlo aún cuando de las ventas depende la mayor parte de las ganancias, pero hemos dejado de prestarle la atención adecuada, no como un proveedor de estrés, ni con un entusiasmo que está basado en especulaciones. Va más allá de una mera cuestión de actitud.

Hay que darle más atención a los hechos.